¿Te acuerdas de alimentar a las bacterias de tu intestino?

“La salud de tu organismo depende de tus microbios. Para ayudar a evitar el estreñimiento, el síndrome de intestino irritable y los cambios de humor, necesitamos nutrirlos con sus alimentos favoritos”, según la terapeuta nutricional Petronella Ravenshear.

Tal vez pueda sonar a ciencia ficción la idea de que cualquier alteración en nuestro intestino puede afectar a nuestro estado de ánimo. Y no solo al estado de ánimo, también al peso, al comportamiento, nuestras opciones de alimentos e incluso el riesgo de desarrollar enfermedades del corazón, cáncer de mama o diabetes.

También se está observando la conexión entre la falta de organismos beneficiosos  y condiciones tales como el síndrome del intestino irritable, intestino permeable y alergias. Algunas investigaciones creen que las tasas crecientes de enfermedades autoinmunes pueden deberse en parte a una interrupción de la relación entre nuestros cuerpos y nuestros “viejos amigos” (un término acuñado por el profesor Graham Rook en UCL), los microbios con los que co-evolucionamos.

Las mitocondrias, encargadas de producir energía en nuestro organismo, se parecen a las bacterias y tienen su propio ADN. Los científicos teorizan que hace millones de años establecimos un pacto con estas bacterias; Los mantendríamos calientes y bien alimentados y a cambio ellos nos proveerían de energía. Y parece que hemos hecho un pacto similar con los microbios en nuestro intestino; Si les damos los tipos de fibra y los alimentos vegetales que les gustan, a su vez nos ayudan a digerir nuestros alimentos, a hacer vitaminas para nosotros, a suministrarnos energía, a mantenernos “regulares”, a entrenar nuestro sistema inmunológico, a reducir la inflamación, a mantener el revestimiento de nuestro intestino en buen estado e incluso pueden protegernos de la ansiedad y la depresión.

 

¿INTESTINO PERMEABLE? ¿ESTREÑIMIENTO? MICROBIOS AL RESCATE!

El consejo para obtener nuestro forraje y consumir vegetales es justo y exactamente lo que se necesita para alimentar a nuestros microorganismos beneficiosos. Se está empezando a creer que somos tan sanos como nuestra microbiota lo sea. Lo que es bueno para ella, es bueno para nosotros. No necesitamos fibra para ir más veces al baño, la necesitamos sobre todo para nuestras bacterias. Estas asombrosas criaturas ayudan con la acción peristáltica del intestino y agregan volumen a las heces (lo que hace más fácil ir al baño).

 

¡Pero ahí no termina todo! Otra función realmente útil llevada a cabo por estos seres diminutos es  hacer el revestimiento del intestino más resistente y menos permeable. Una sola capa de células, sólo una capa de células gruesas es todo lo que separa el intestino del resto del cuerpo. Cuando las llamadas “juntas estrechas” entre estas células se abren (como a veces se puede hacer cuando estamos estresados ​​o con el consumo excesivo de gluten) esto puede conducir a un intestino con fugas en el que todo tipo de proteínas y patógenos escapan al torrente sanguíneo. Como resultado, el sistema inmunológico se activa, pudiendo conducir a la aparición de alergias e incluso enfermedades autoinmunes. Además, un sistema inmunológico continuamente activado debilita nuestra energía.

 

¿Cómo aumentar su salud intestinal?

Diferentes investigaciones nos está mostrando que la buena salud se equipara no sólo con un gran número de microbios sino también con muchas especies diferentes de estos. La falta de fibra y la falta de variedad de alimentos, especialmente los alimentos vegetales, hace que tengamos menos cantidad y especies de microbios. Cada especie tiene sus tipos de fibra favorita, por lo que sería muy beneficiario comer mucha variedad de verduras y frutas. Podemos hacer una lista de las que más consumimos, e ir ampliándola.

El consumo de alimentos como las patatas ha sido rechazado en dietas de pérdida de peso, pero las últimas investigaciones muestran que debemos volver a meterlas en nuestra alimentación. Cuando cocinamos las patatas y las dejamos enfriar durante unas horas antes de comer, se producen cambios en la estructura de los carbohidratos y las formas de almidón más resistentes. El almidón resistente es uno de los tipos preferidos de fibra de los microorganismos. Otros alimentos favoritos incluyen alcachofas, ajo, cebollas y raíz de achicoria.

 

Cómo alimentar a nuestro microorganismo

  1. Coma alimentos fermentados – como yogur, chucrut, queso crudo, kefir, miso y vinagre de sidra de manzana – Si sufres de hinchazón o dolor, comience muy lentamente ya que los alimentos como el chucrut pueden inicialmente empeorar la hinchazón.
  2. Ampliar la variedad de verduras, hierbas y alimentos vegetales – cada microbio tiene su tipo favorito de fibra vegetal.
  3. Incluya café orgánico, té verde, chocolate negro, aceite de oliva virgen extra y bayas diarias – los polifenoles (antioxidantes vegetales) son muy buenos para los microorganismos.
  4. Tratar con el estrés – el yoga y la meditación son grandes aliviadores del estrés.

 

Fuente:

https://www.getthegloss.com/article/are-you-feeding-your-gut-microbes?utm_source=Get+the+Gloss+weekly&utm_campaign=b95576eb14-Wednesday+22nd+March+2017&utm_medium=email&utm_term=0_e28c38ed98-b95576eb14-87560025

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