OSTEOPOROSIS: ¿QUÉ ES Y CÓMO PREVENIRLA?

La nutrición y los hábitos alimenticios pueden alterar las estructuras y funciones óseas por deficiencias o excesos en algunos nutrientes. En este caso, generalmente el defecto o las alteraciones en la regulación del calcio pueden producir osteoporosis, una enfermedad común en nuestro siglo y que prevalece más llamativamente en mujeres que en hombres.

FORMACIÓN DE LA ESTRUCTURA ÓSEA:

Durante la época de crecimiento y hasta la pubertad, la formación de la estructura ósea es mayor que su destrucción y entre los 20-30 años se alcanza el pico de masa ósea. Las células encargadas de formar el hueso se denominan osteoblastos y las responsables de su destrucción son los osteoclastos.

A la hora de evaluar el posible riesgo de alteración de la estructura ósea y en concreto del riesgo de fracturas se vuelve esencial conocer dos parámetros:

  • Contenido mineral óseo (CMO): determina la cantidad de hueso acumulado antes del cese de crecimiento (en altura). Se expresa en gramos de mineral por cm.
  • Densidad mineral ósea (DMO): mide la cantidad de hueso que existe una vez completado el período de desarrollo. Se expresa en g/cm2 y se calcula dividiendo el CMO por la anchura del hueso en el lugar de la medición.

Las funciones de los huesos son:

  • Proporcionar rigidez y dureza mecánica al cuerpo.
  • Regulación homeostática del calcio. Esta regulación consiste en mantener un nivel constante del mismo en el líquido extracelular e intracelular.

Siempre prevalecerá la regulación del calcio por encima de la función de rigidez del hueso, por lo que cuando la regulación se vea comprometida nuestro organismo debilitará a la estructura ósea.

¿QUÉ ES LA OSTEOPOROSIS?

Es una enfermedad multifactorial caracterizada por una pérdida de masa ósea y una alteración de la estructura interna del hueso lo que produce una disminución de la resistencia ósea y aumenta el riesgo de fracturas.

La osteoporosis se presenta en edad avanzada y en mujeres con menopausia. Aproximadamente un 20% de las mujeres mayores de 65 años y un 6% de los hombres sufren esta enfermedad y puede estar influida por diversos factores:

  • Factores genéticos
  • Factores fisiológicos: en la menopausia disminuye la secreción estrogénica. Los estrógenos tienen la función de producir osteoprotegerina, un compuesto que aumenta la vida de los osteoblastos. Al disminuir estos estrógenos se produce una mayor destrucción de hueso por aumentar la presencia de osteoclastos. También se produce una disminución en la absorción intestinal y una menor reabsorción renal de calcio.
  • Factores ambientales: deficiencias nutricionales, sedentarimos  y malos hábitos de vida.
  • Factores patológicos: Enfermedades o tratamientos farmacológicos.

Existen diferentes tipos de osteoporosis:

PRIMARIAS TIPO I TIPO II
PERIODO DE INSTAURACIÓN Postmenopáusica (también mujeres con menopausia quirúrgica, amenorrea crónica) Edad avanzada
SEXO Mujer Ambos sexos
FRACTURAS Vértebras, muñecas y caderas Vertebras y caderas
ETIOLOGÍA Pérdida de estrógenos Factores diversos

 

SECUNDARIAS
Enfermedades

  • Hipertiroidismo
  • Enfermedad celíaca
  • Anorexia nerviosa
  • Síndrome de Cushing
Tratamientos farmacológicos

  • Glucocorticoides
  • Antiepilépticos
  • Heparina
  • Sobredosificación de hormonas tiroideas

 

FACTORES DE RIESGO NUTRICIONALES EN OSTEOPOROSIS

Cuando los nutrientes implicados en la estructura y fisiología de la osteoporosis se ven comprometidos, aumenta el riesgo de padecer osteoporosis en edad avanzada.

Recomendaciones nutricionales:

CALCIO: La ingesta correcta de este mineral permite mantener unos niveles adecuados de calcio y evitará movilizar el calcio de los huesos. Los lácteos son una fuente excepcional de calcio en nuestra alimentación ya que su disponibilidad (absorción y aprovechamiento por nuestro organismo) es la más elevada en los grupos de alimentos. Sin embargo no hay que despreciar las leguminosas y frutos secos contienen también un nivel significativo de este mineral.

VITAMINA D: Esencial para mantener una correcta absorción intestinal de calcio. También calcifica el hueso nuevo y mantiene la concentración de calcio en sangre. Algunas fuentes de vitamina D: lácteos, pescados grasos, hígado y yema de huevo.

FÓSFORO: es importante mantener los niveles sanguíneos de fósforo ya que si no está regulado el organismo cubrirá las necesidades a expensas del hueso. Por otra parte, el exceso de fósforo puede alterar el remodelado óseo. Se recomienda disminuir los alimentos ricos en fósforo: aditivos, alimentos procesados y bebidas carbonatadas.  Se establece una relación calcio / fósforo igual o superior a 1.

SODIO: El consumo elevado de sodio da lugar a una mayor excreción urinaria de calcio ya que la eliminación de sodio va acompañada de la excreción de calcio.

PROTEÍNAS: aporte de 50% de origen animal y 50% de origen vegetal. El exceso de proteínas puede ser perjudicial por su elevado aporte en fósforo lo que aumenta la excreción de calcio.

GRASAS: Las dietas ricas en grasas saturadas favorecen la eliminación por heces de calcio ya que se unen a los ácidos grasos saturados dando lugar a compuestos insolubles (embutidos, carnes rojas, mantequilla, vísceras, alimentos precocinados).

AZÚCARES SIMPLES: el consumo de este tipo de azúcares (dulces, alimentos procesados, zumos envasados, bebidas azucaradas, chucherías, etc.) favorece la eliminación de calcio por la orina ya que aumenta los niveles de insulina y esta hormona inhibe la absorción renal de calcio.

FIBRA: cuidado con las dietas altas en fibra. El exceso de fibra puede disminuir la absorción de calcio por la presencia de ácido fítico en la cubierta de cereales y legumbres y de ácido oxálico en verduras de hoja verde. Se recomienda consumir los alimentos ricos en calcio y este tipo de nutrientes por separado.

IMPORTANCIA DE LAS FRUTAS, VERDURAS Y HORTALIZAS: las dietas bajas en estos nutrientes y ricos en proteínas, alimentos procesados y grasas saturadas favorecen el establecimiento de un ambiente ácido en la sangre. Esta acidez produce que el hueso actúe como “efecto tampón”  y se elimine calcio para alcalinizar el organismo. El consumo de este grupo de nutrientes favorece el ambiente básico del organismo y disminuye la resorción ósea.

ACTIVIDAD FÍSICA: el ejercicio físico moderado es un factor de protección ya que favorece el depósito de calcio y la formación de la matriz ósea en los huesos debido a la tensión generada por los músculos y tendones durante el esfuerzo. Cuando ya se presenta osteoporosis, no suelen existir mejora por la realización de actividad física pero si permite disminuir la agravación del problema.

BIBLIOGRAFÍA:

Mataix J. Nutrición y alimentación humana Vol. II

Vidal E. Manual práctico de nutrición y dietoterapia

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