Sopa clara de setas Shiitake

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Ingredientes

· 1 porción de Setas Shiitake secas
· 1 Chile verde
· 300 ml Agua
· 3-4 Rábanos
· 1 Cebolla larga
· 1 cdta Jugo de Limón
· 1 cdta Caldo de Verdura

Preparación

Picar las setas. Pinchar el chile en varios lugares con una aguja. Dejarlos en remojo en un recipiente con tapa durante toda la noche en el refrigerador. Al día siguiente, cortar los rábanos en rodajas y la cebolla en trozos de 1 cm de largo. Agregarlos a las setas con el chile. Calentar a fuego lento. Sazonar con el jugo de limón, sal y caldo de verdura. Servir

¡A las bacterias intestinales no les gusta la sal!

 

La sal sazona muy bien la comida, pero al mismo tiempo también proporciona minerales valiosos y juega un papel importante en la regulación del equilibrio hídrico en el organismo humano. El cloruro de sodio, un componente de la sal, también es necesario para el sistema nervioso, la digestión y la formación de hueso, pero debe usarlo con moderación. Se sabe desde hace tiempo que un exceso de sal de mesa en los alimentos puede causar presión arterial alta, pero lo que muy pocos de nosotros sabemos es que el curso de la esclerosis múltiple, una enfermedad autoinmune, también puede verse negativamente influenciada por la sal.

El requerimiento diario normal es de dos a tres gramos, pero esto a menudo se excede, ya que la mayoría de la gente no solo usa sal para sazonar sus alimentos, sino que también la consumen en muchos productos terminados salados.
Un equipo de investigadores dirigido por Dominik Müller en el Centro Max Delbrück de Medicina Molecular (MDC) en Berlín investigó el efecto del alto consumo de sal en la flora intestinal. La composición de la flora intestinal es cada vez más importante en una amplia gama de enfermedades, y se está convirtiendo cada vez más en el foco de la investigación.

La mucosa intestinal es el hábitat principal de las células inmunitarias, que producen un gran ejército de anticuerpos, neurotransmisores y células de defensa y secuestrantes para proteger al cuerpo de sustancias extrañas. Estudios anteriores han demostrado que demasiada sal de mesa en los alimentos aumenta la cantidad de células inmunitarias llamadas “células ayudantes Th17″. Estas células luego producen niveles elevados de la sustancia mensajero interleucina-17, que desencadena reacciones inflamatorias en los vasos sanguíneos. La presión arterial aumenta, y el desarrollo de enfermedades autoinmunes puede ser estimulado como resultado.

En el estudio de Berlín, el equipo de investigación investigó el grado en que la flora intestinal cambia debido al consumo excesivo de sal. Durante dos semanas, los ratones recibieron 0,3 gramos de sal de mesa todos los días con su comida. El examen de las muestras de heces para la composición de las especies bacterianas mostró que el número de algunas especies bacterianas se redujo y que algunas de ellas habían desaparecido por completo del tracto digestivo; las bacterias intestinales del género Lactobacillus, por ejemplo, ya no podían detectado después de 14 días de mayor ingesta de sal.

Entonces, ¿en qué medida es este resultado transferible a los humanos? En un estudio piloto con doce hombres sanos, los investigadores probaron la composición de las bacterias en el tracto digestivo. A los hombres se les dieron seis gramos de sal de mesa durante 14 días además de su comida normal. Consumieron un promedio de 12-14 gramos de sal de mesa por día. Las bacterias intestinales del género Lactobacillus también reaccionaron en las personas de prueba, y no pudieron ser detectadas al final de la prueba.

Otro resultado interesante del estudio fue que se formaron significativamente menos células auxiliares Th17 en ratones que habían sido alimentados con una dieta rica en sal y lactobacilos probióticos, y su presión arterial también disminuyó. No está claro si los lactobacilos, que se encuentran principalmente en alimentos fermentados como el chucrut, el yogur y el queso, tienen un efecto similar al de los lactobacilos probióticos que se agregaron a la comida, sobre todo porque los investigadores no pueden descartar la posibilidad de que existan. otras especies bacterianas sensibles a la sal que tienen una influencia importante en la salud.
Se necesitan más estudios para arrojar más luz sobre esto, y los resultados de estos estudios pueden permitirnos contrarrestar las enfermedades autoinmunes con una terapia probiótica adaptada individualmente.

¡Esto es algo que esperamos!

Clínica Mesura

 

 

 

 

Clínica Mesura

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Vitamina D y sistema inmune

Fortalece el sistema inmune con la vitamina del sol

La vitamina D es responsable, entre otras cosas, de fortalecer el sistema inmune. La falta de esta vitamina esencial puede desembocar en un riesgo de enfermedades autoinmunes e infecciones. Por eso es muy importante tomar la suficiente durante los meses más fríos del año.

Más fortaleza en la masa muscular

Estudios recientes han probado que los suplementos de vitamina D pueden favorecer la fuerza en la masa muscular: en 2009, un metaanálisis de 8 estudios, demostró que los sujetos de más edad podían reducir el riesgo de caídas en un 19% si tomaban vitamina D. Los investigadores también hallaron que la dosis regular de vitamina D podía impulsar el fortalecimiento de los músculos en atletas competitivos. Los expertos creen que la vitamina D puede ser incluso más beneficiosa cuando se combina con vitamina K, que también es soluble en grasa.

Su importancia para unos huesos fuertes

La vitamina D es extremadamente importante para fortalecer y desarrollar los huesos. El riesgo de fracturas y osteoporosis decrece a medida que los niveles de vitamina D aumentan. Este nutriente también es soluble en grasa (como la A, la E y la K). Esto significa que el cuerpo necesita grasa para disolverla y absorberla en la sangre. Por eso es importante cuando tomas alimentos ricos en vitaminas solubles en grasa que también tomes alientos que sean fuentes de grasa (frutos secos, aguacates, aceite vegetal de alta calidad) o alimentos que la contengan (como el salmón, los lácteos, etc.). La vitamina D también favorece el sistema inmune y mejora la absorción de calcio. ¿Pero cuánta vitamina D se necesita para estar saludable? La recomendación es de 40-80 ng/ml. Tendrías que comprobar tus niveles de vitaminas de forma regular con tu médico (¡y no solo en invierno!). De esta forma puedes quedarte tranquilo y coger las deficiencias a tiempo.

Sal a tomar el sol

¿Cómo puedes asegurarte de estar tomando suficiente vitamina D? De hecho el cuerpo puede producirla él mimo. Con sólo 15 minutos estar al sol a mediodía, 3-4 veces por semana puedes abastecer al cuerpo con esta importante vitamina. En invierno lo puedes subir a 30 minutos. Muchos aficionados al running prefieren correr temprano por la mañana o tarde por la noche. Pero de esta forma, los rayos de sol son más débiles, sobre todo en otoño e invierno. Esto puede llevarte a una deficiencia aunque el runner pase mucho tiempo fuera.

La vitamina D se encuentra en los siguientes productos

También puedes conseguir vitamina D a través de algunos alimentos. Los alimentos ricos en vitamina D son principalmente de origen animal, como los pescados (salmón, atún, sardinas), huevos y lácteos (que también son buena fuente de calcio). Pero las setas (sobre todo los champiñones) también contienen vitamina D.

MB Cooking. Sopa China con Tofu

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 Ingredientes

  •  Diente de Ajo
  • 1 trozo pequeño de Jengibre pelado
  • Champiñones
  • Hojas de Espinaca
  • Cebolla
  • Tofu
  • 2 cdas Aceite
  • Caldo de Verduras
  • Sal
  • Pimienta
  • Vinagre Balsámico o de Manzana

Preparación
Picar finamente el ajo y el jengibre. Cortar los champiñones en rodajas. Lavar la verdura. Cortar la
espinaca en trozos grandes, la cebolla en anillos y el tofu en cubos. En una cacerola calentar el aceite
y dorar el jengibre, el ajo, la cebolla y los champiñones durante 2 minutos. Agregar el caldo de
verduras y cocer 5 minutos más a fuego lento. Adicionar sal, pimienta, el vinagre, la espinaca y el
tofu. Continuar cociendo por 5 minutos. Servir caliente.

Duración y calidad del sueño

A diferencia de otros factores de riesgo de enfermedades crónicas, el sueño no ha recibido la misma atención en la salud pública ni en la investigación clínica hasta hace relativamente poco. Sin embargo existen procesos complejos que relacionan la duración y calidad del sueño con nuestra conducta alimentaria así como con  el riesgo de enfermedades crónicas no transmisibles.

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El artículo que vamos a discutir se trata de una revisión de la Asociación Americana del Corazón el cual tiene por objeto analizar la evidencia que relaciona la duración y trastornos del sueño con el riesgo cardiometabólico.

A día de hoy sabemos que los consejos y  recomendaciones que se ofrecen a la población en torno a la protección cardiovascular están obsoletos. Nuevos factores de riesgo se han ido identificando a lo largo de estos años. Un adecuado descanso diario parece ser un factor importante a tener en cuenta en nuestra salud cardiovascular.

La pérdida habitual de horas de sueño (inferior a 7 horas al día) puede provocar cambios metabólicos además de cambios neurocognitivos, que podrían resultar no solo en un aumento de peso, sino en un aumento del riesgo de padecer enfermedades metabólicas como la diabetes y las enfermedades cardiovasculares.

La toma de decisiones se ve afectada y con ello la elección de alimentos; aumentan las preferencias por comida altamente palatable. Pero no es sólo que hagamos peores decisiones alimentarias, sino que las hacemos con demasiada frecuencia. La falta de sueño se asocia con un aumento del picoteo y un aumento del hambre (hambre que, como acabamos de comentar no lleva precisamente a comer más fruta y verdura).

Asimismo una corta duración del sueño podría aumentar  la fatiga y el cansancio, lo que provocaría una disminución de la actividad física.

En relación al riesgo cardiometabólico la restricción consecutiva del sueño se ha asociado con un aumento de la resistencia a la insulina en adultos sanos. Asimismo también se ha estudiado la relación entre duración, calidad y trastornos del sueño con el riesgo de hipertensión y enfermedad cardiovascular. Aunque no hay unanimidad entre los diferentes investigadores, si encontramos en la literatura científica estudios recientes que muestran asociación, así como una reducción del riesgo cardiovascular tras una intervención sobre el sueño.

Es importante destacar que tanto la falta, como el exceso de sueño puede repercutir sobre nuestra salud, ya que las personas catalogadas como “long sleepers” también parecen tener un mayor riesgo cardiometabólico. Estudios muestran que al igual que los “short sleepers” la calidad de la dieta se ve empeorada y el riesgo de enfermedades cardiovasculares aumentado.

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A partir de estos datos comentados, no solo la Asociación Americana del Corazón se compromete a tener en cuenta la higiene del sueño en sus recomendaciones, sino que La Academia Estadounidense de Medicina del Sueño y la Sociedad de Investigación del Sueño ya se han pronunciado al respecto de manera que poco a poco se irá consiguiendo concienciar, no solo a la población, sino a los propios sanitarios, sobre la importancia de una buena higiene del sueño en nuestra salud.

Enlace: https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/27647451/

Artículo: Sleep Duration and Quality: Impact on Lifestyle Behaviors and Cardiometabolic Health: A Scientific Statement From the American Heart Association

Autor: St-Onge MPGrandner MABrown DConroy MBJean-Louis GCoons MBhatt DL.

 

Seguimos genéticamente en el Paleolítico

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El proyecto Genoma Humano fundamenta que “aunque estemos en el siglo XXI, seguimos genéticamente en el Paleolítico”

Se ha descrito un gran número de causas de obesidad, dependientes del individuo y del ambiente, que afectan a la regulación del balance energético, y provocan la acumulación excesiva de grasa corporal.

Los objetivos terapéuticos de la pérdida de peso están dirigidos a mejorar o eliminar las comorbilidades asociadas a la obesidad y disminuir el impacto de las futuras complicaciones médicas relacionadas con el exceso de peso. Bajo estas premisas, los objetivos de pérdida de peso no deben centrarse en alcanzar el peso ideal, sino en conseguir pérdidas de peso mantenidas a largo plazo. Las herramientas disponibles a nuestro alcance incluyen cambios en el estilo de vidaplan de alimentación, actividad física, modificación conductual…

Hoy en día existen múltiples tratamiento para combatir el sobrepeso-obesidad en todos sus niveles. Cirugía, intervención farmacológica, reducción de estómago.

La intervención dietética requiere, para ser eficaz un cálculo de las necesidades individuales, así como de la ingesta habitual de alimentos. La utilización de dietas convencionales previamente estandarizadas, puede ser útil a corto plazo y ahorrar mucho tiempo. Pero un tratamiento prolongado y con probabilidad de convertirse en permanente, requiere una atención individualizada(es obvio que el plan de alimentación debe ser personalizado). El objetivo no es solamente una pérdida de peso sino el mantenimiento, a largo plazo, de los límites alcanzados.

¡Somos animales de costumbres!

Muchas veces llegan pacientes a consulta y, al obtener el resultado de la bioimpedancia exclaman asustados que cómo han podido llegar a esos niveles o cómo han podido ganar 20 kilos de grasa

La conducta está relacionada a la modalidad que tiene una persona para comportarse en diversos ámbitos de su vida. Esto quiere decir que el término puede emplearse como sinónimo de comportamiento, ya que se refiere a las acciones que desarrolla un sujeto frente a los estímulos que recibe y a los vínculos que establece con su entorno.

El principal problema de todo plan de adelgazamiento es el mantenimiento de peso a largo plazo.

Acidez estomacal y bloqueadores de ácido

 

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Muchos de nosotros estamos más o menos familiarizados con la acidez estomacal. Comida picante, dulces, alcohol, café, comer a altas horas de la madrugada o tener sobrepeso son solo algunas de las razones por las que podemos tener ardor de estómago. Y para deshacernos de estos síntomas desagradables, la mayoría de las veces buscamos los bloqueadores de ácido. Solo en Alemania, una persona de cada ocho toma bloqueadores de ácido, de los cuales Omeprazol, Pantoprazol o Lansoprazol son algunos ejemplos. Son de acción rápida y nos permiten disfrutar de todo lo que comemos y bebemos sin sufrir las consecuencias. Sin embargo, los bloqueadores de ácido no son tan inocuos como se los retrata con frecuencia, especialmente si se toman durante un período prolongado.

Los bloqueadores de ácido, también conocidos como inhibidores de la bomba de protones o IBP, bloquean una enzima conocida como “bomba de protones”, que se encuentra en las células parietales del revestimiento del estómago. El ácido estomacal se produce en las células parietales y luego se transporta al estómago con la ayuda de la bomba de protones. Si la bomba de protones está bloqueada, se transporta muy poco o nada de ácido al estómago. Es este mecanismo que alivia los enfermos de acidez estomacal.

Desafortunadamente, también tiene riesgos ocultos, especialmente si los bloqueadores de ácido se toman con frecuencia y regularmente. Debido a que el ácido del estómago también actúa como un desinfectante, matando las bacterias que usted come con sus alimentos. Si se produce poco o ningún ácido estomacal, las bacterias pueden migrar sin problemas al intestino y modificar la composición de las bacterias intestinales, para peor.
Otro punto es que la proteína también se digiere en el estómago. Los niveles bajos de ácido estomacal aumentan el pH del estómago, con el resultado de que las proteínas se descomponen solo parcialmente. Luego, las grandes moléculas de proteína ingresan al intestino, algunas de las cuales no pueden ingresar al torrente sanguíneo y comienzan a pudrirse. Algunas de las partículas de proteína grandes se absorben a través del revestimiento intestinal, pero se consideran cuerpos extraños, lo que puede provocar alergias.
El pH modificado del estómago también hace que sea más difícil absorber minerales como calcio, magnesio, hierro y zinc, y en el largo plazo contribuye a un gran déficit de nutrientes vitales que pueden dar lugar a síntomas tales como agotamiento, fatiga, calambres, mareos, y mucho más además.
Las células parietales no son las únicas responsables de producir ácido estomacal; también se requieren para la producción de lo que se conoce como el “factor intrínseco”. El factor intrínseco facilita la absorción de vitamina B12. Cuando está ausente, la deficiencia de vitamina B12 es el resultado inevitable.

La acidez estomacal a menudo puede controlarse con unos simples cambios en sus hábitos alimenticios y estilo de vida, sin ningún tipo de medicamento. Los expertos recomiendan perder peso si tiene sobrepeso, restringe el consumo de alcohol y café y come menos alimentos picantes y fritos. En su lugar, intente incluir más vegetales al vapor, papas y mijo en su dieta. Además, prefiera agua no carbonatada, té de hierbas o jugos de vegetales diluidos para saciar su sed.

 

 

Pasta integral al pesto de espinacas

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Hoy os presentamos una receta tan sencilla cómo nutritiva. Pasta fresca integral con pesto de espinacas y mozarella al horno.

Ingredientes;

Pasta fresca integral “al dente” (tallarines)

Espinacas fresca (aproximadamente 2 tazas llenas)
2 dientes de ajo medianos
Aceite de oliva
Piñones (también se pueden utilizar almendras o nueces)
Queso parmesano
Una pizca de sal

La Salsa Pesto “original” es una receta italiana a base de aceite de oliva, albahaca, queso, piñones y sal, que “casa” a la perfección con muchos tipos de platos a base de pasta, verduras, carnes y pescados… El pesto que presentamos a continuación es una variante de ésta con espinacas. Buenísima!!!

  1. Triture las espinacas, los ajos y los piñones junto con el aceite de oliva. Bata para darle a la pasta una consistencia cremosa. Incorpore el resto del aceite progresivamente sin dejar de batir para conseguir una emulsión perfecta y una masa los más homogénea posible.
  2. Es importante que las hojas de espinacas sean frescas y estén bien lavadas
  3. Añada sal y pimienta al gusto. Y un poco de queso parmesano que le dará un toque italiano característico.
  4. Por último añada uno o dos dientes de ajo.

 

Hervimos la pasta precalentando el agua previamente. Es importante hervirla en abundante agua, añadirle sal  y aceite y esperar que el agua se encuentre en su punto de ebullición antes de verter la pasta.

Si se trata de pasta seca, debemos respetar los tiempos de cocción que nos indican en el envase. Si trata de pasta fresca, el tiempo de cocción será mucho menor.

Es importante sacar la pasta “al dente”. Debido a que después le vamos a dar un toque de calor en el horno debemos probar la pasta y retirarla antes de que ésta esté totalmente cocinada (podamos apreciar un hilo fino en el interior que está un poco duro todavía.

Una vez que la pasta se encuentre en el punto de cocción que deseamos, la apartaremos del agua hirviendo y usaremos un colador. Si se va a servir directamente, añadiremos el pesto y un poco de queso parmesano y le daremos un toque de calor en el horno. En caso de que vayamos a guardarla para consumirla en otro momento deberemos enfriarla previamente.

Una vez tenemos la pasta cocida y el pesto sólo tenemos que junta

 

 

Recomendaciones;

Una vez que la pasta esté cocinada, enfríala con cubitos de hielo en vez de agua para evitar la pérdida de nutrientes y almidón..

Para hacer una salsa más ligera añade una o dos cucharadas del agua en el que hemos hervido la pasta y mézclalo todo.

Alimenta los sentidos. Aprovecha los excedentes de ingredientes para mejorar la presentación de tu plato. Unos piñones y una hojas lavadas de espinacas le darán el toque perfecto.