CONSEJOS PARA NO ENGORDAR EN NAVIDAD

La Navidad es una época complicada para mantener nuestro peso ideal. Los eventos se multiplican y es muy difícil no caer en la tentación. Quizás ya hemos tenido que enfrentarnos a cenas de amigos y empresa, pero lo más duro llega ahora, a partir de Nochebuena, cuando los turrones se multiplican, el picoteo campa a sus anchas y los manjares nos miran con deseo desde cualquier rincón. Lograr mantener nuestro peso entre tanto exceso es difícil, pero hay diversas precauciones que podemos tomar para no acabar con los logros que tanto nos ha costado conseguir a lo largo del año, sin la necesidad de renunciar a los principales banquetes.

  1. Empieza el día haciendo ejercicio

Hacer ejercicio nada más levantarnos no sólo nos ayuda a reducir el sedentarismo. Además, según un estudio publicado el pasado octubre en la revista Medicine & Science in Sports & Exercise, reduce nuestro apetito el resto del día. Los investigadores de la Brigham Young University aseguran que basta con 45 minutos de ejercicio matutino para que nuestra inclinación por la comida disminuya.

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  1. Pésate una vez a la semana

Uno de los problemas de la Navidad es que solemos descontrolarnos, pasando por alto nuestros hábitos alimenticios, y renunciamos a saber cuánto peso estamos ganando (hasta después de Reyes, cuando llegan las lamentaciones). Lo mejor para evitarlo es pesarse una vez por semana, con el objetivo de asegurarnos de que nuestro peso no se está desmadrando.

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       3. No piques entre horas

Dentro del descontrol de las comidas en Navidad, hay que mantener un cierto orden llevando a cabo 3 ingestas diarias y saber decir que no a ciertas tentaciones. Si quieres comer sin remordimiento los días clave, lo mejor es evitar el picoteo entre comidas. En definitiva, mejor guarda fuerzas para las comidas realmente importantes.

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  1. Apuesta por las verduras y los platos al horno

Aunque ser el anfitrión de una cena o comida de Navidad es una gran responsabilidad, tiene una parte positiva, y es que puedes escoger el menú. No todos los banquetes navideños tienen que ser hipercalóricos. De hecho, algunos de los platos españoles más tradicionales de estas fiestas son a base de verduras, como la lombarda o las alcachofas. De segundo, lo ideal es realizar un plato al horno, perfecto para dar de comer a un grupo grande de gente. Como entrantes, es mejor preparar unos buenos pinchos o canapés y una crema que atiborrar a nuestra familia con embutido y langostinos gigantes recién descongelados. Lo importante, en cualquier caso, es deshacerse de la mentalidad poco racional, pero muy española, de que las comidas de Navidad tienen que ser a la fuerza súper abundantes. A veces parece que si no sobra mucho es que no se ha preparado un convite en condiciones. Y esto es precisamente lo que se debe evitar, no sólo para no engordar, sino para cuidar nuestra salud y la de nuestra familia.

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  1. Evita ir al banquete en ayunas

Una de las prácticas más habituales de las personas que tratan de no ganar peso durante la Navidad consiste en “reservar hambre” para las cenas, comiendo lo mínimo el resto del día. No es una buena idea. Si llegas a la cena de Nochebuena con un hambre espantoso lo más probable es que acabes comiendo mucho más de lo que deberías. Recuerda: es muy fácil perder el control frente a una mesa repleta de manjares.

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  1. Sé selectivo

El principal problema de las comidas navideñas es que, además de ser excesivas en todos los sentidos, son tremendamente variadas. Es muy probable que tengas que enfrentarte a todo tipo de entrantes, dos o tres platos y varios postres. Y una cosa está clara: si te lo comes absolutamente todo vas engordar sí o sí. Por ello es mejor plantearse antes de empezar cuál va a ser el menú y seleccionar cuidadosamente qué no queremos perdernos. Una vez pensado esto, lo mejor es centrarse en el plato principal que más nos gusta, tomando menos del resto y siendo muy cuidadosos con los entrantes y los postres, que son las partes de las comidas más peligrosas y que, generalmente, tienen más calorías. Respecto a los dulces navideños, lo mejor es evitarlos por completo.

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  1. Cuida lo que bebes

La bebida es uno de los grandes peligros de estas fiestas. Ni que decir tiene que el alcohol es la mayor fuente de calorías, pero también son peligrosos los refrescos, cuyo consumo se dispara en navidades. Evitar el consumo de alcohol por completo es difícil, pero si no quieres engordar lo mejor es que tengas cuidado. Procura tener siempre un vaso con agua y así poder ir combinando a lo largo de la velada, con bebidas alcohólicas de baja-media graduación como la cerveza o el vino.

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  1.  Come despacio

No es ningún secreto: comer rápido, además de ser poco saludable, nos lleva a comer más. En las cenas y comidas navideñas se suele comer especialmente rápido, pues hay mucha comida, y los platos se suceden muy rápidamente. Concentrarse en comer despacio es la mejor manera de controlar lo que comemos y evitar los empachos.

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  1.  Compensa los excesos

No es necesario renunciar a las grandes comidas navideñas para mantener nuestro peso, pero es necesario compensar éstas con una dieta ajustada en los días sin eventos. Lo ideal es apostar por las verduras, las ensaladas y la carne y el pescado a la plancha.

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