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A lo largo de mi vida, siempre había tenido una talla 40, así que yo estaba feliz y no me preocupaba demasiado por la comida ni por el peso. En el año 2002, se me diagnosticó la enfermedad de Hashimoto, una enfermedad autoinmune que afecta al tiroires produciendo su inflamación. Empecé a coger peso sin comer más de lo que comía antes.

En 2004 estaba en tratamiento y hablé a mi doctor sobre mi aumento de peso. El me aconsejó Metabolic Balance para conseguir que mi metabolismo encontrara su equilibrio natural. Nunca había oído hablar de Metabolic Balance pero estaba dispuesta a intentar cualquier cosa con el fin de recuperar mi talla anterior de ropa.

He de reconocer que al principio el plan se hizo duro para mí. No porque pasara hambre, o la dieta fuera muy estricta, si no porque no estaba acostumbrada a tener un orden en la alimentación y tuve que hacer un gran esfuerzo para aprender a comer correctamente. Sin embargo, los efectos que sentí tras comenzar Metabolic Balance hicieron que siguiera con mi plan individual. He de decir que mi asesor me acompañó en todo momento. Mi hija vio mi ejemplo y quiso comenzar también con su propio plan individual y ahora ¡ella está en una talla 36!

No he parado de aprender a comer desde que comencé Metabolic Balance. Además ahora sé que si me paso los fines de semana, puedo compensarlo durante el resto de la semana, consiguiendo así mantener mi peso saludable. Actualmente tengo 71 años, peso 56kg y una talla 38. Algunos de mis amigos me dan algún consejo de que debería coger algún kilo, sin embargo me siento bien conmigo misma y con mi cuerpo y me gusto tal y como soy ahora mismo.

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